Soy Pilgrim, de Terry Hayes

Hoy traigo el primer thriller del blog. Reconozco que es un género que no suelo leer, pero en este caso ha merecido mucho la pena hacer una excepción. Porque Soy Pilgrim no es sólo un relato trepidante, de los que enganchan, sino que además está muy bien escrito.

La historia enlaza un asesinato en un hotel de Manhattan con el ajusticiamiento de un rebelde en Arabia Saudí,  la muerte de un turista en Turquía,  los muyahidines de Afganistán y otros eventos aparentemente inconexos. Al final, sin embargo, todo queda perfectamente hilado y bien explicado, lo que tiene mucho mérito, considerando la cantidad de subtramas que nos presenta el autor. En el proceso viajamos a distintos lugares, y descubrimos escenarios tan distintos entre sí como un antiguo refugio nazi o un laboratorio de biotecnología en Damasco.

Nuestro narrador formó parte de la agencia de inteligencia más secreta de Estados Unidos, y por más que ha intentado dejar atrás su pasado y cambiar de vida, sigue siendo el mejor y es requerido de nuevo cuando se desencadena una emergencia nacional. Realmente es impresionante la agilidad mental y la forma de resolver los problemas de este hombre. Pero también me ha gustado mucho su carácter, porque sigue teniendo conciencia, sigue teniendo emociones, se cuestiona las cosas, a pesar de que su trabajo incluye matar y torturar.

Soy Pilgrim es además una novela muy visual, no sólo en sus muchas escenas de acción, sino también en otros momentos impactantes, como el momento en el que el protagonista ve estrellarse el avión contra las torres gemelas, y reflexiona con una honestidad poco común sobre el fracaso de los servicios de inteligencia estadounidenses. Por cierto, el atentado del 11 S se menciona varias veces a lo largo de la novela, desde distintos puntos de vista, y acompañado de algunas reflexiones muy interesantes.

Pero esta historia tiene otro protagonista, muy diferente del narrador. Se trata de El Sarraceno, un hombre profundamente religioso decidido a hacer la Guerra Santa por auténtica fe, pero no con un fusil. Es extremadamente inteligente, frío, metódico, y conoce perfectamente las ventajas de la tecnología. Con ayuda de internet consigue crear un arma terrorífica: un virus mortal para el que no existe vacuna. Incidiendo en los fallos de la burocracia y el poco control que se ejerce en realidad sobre los medicamentos en las aduanas, el autor plantea un escenario en el que sería muy sencillo introducir el virus en Estados Unidos y aniquilar rápidamente a gran parte de la población.

Los lectores conocemos al Sarraceno cuando es un niño, y seguimos su evolución de manera que en algunos momentos podemos incluso sentir lástima por él, a pesar de ser tan despiadado. Sus capítulos me parecen bien documentados y muy coherentes, son los que más me han gustado de la historia. Y hablan del Islam, la religión, desde distintos enfoques, el de los fanáticos religiosos pero también el de los creyentes bienintencionados.

La política también juega un papel en Soy Pilgrim. Por un lado tenemos la política interna de Estados Unidos: la novela nos habla de las relaciones entre las distintas agencias gubernamentales, y en algunas escenas se centra mucho en la actuación del presidente y su gabinete. Pero también se incide mucho en la política externa:  La relación con Rusia durante la guerra fría y el juego de espionajes y contraespionajes, la colaboración con Arabia Saudí para investigar ciertos delitos en la época actual, o la corrupción en la policía turca que no se puede combatir ni con una placa del FBI son solo algunos de los ejemplos.

En resumen, Soy Pilgrim es una novela sólida, muy bien construida, con una acción trepidante y que además mueve a la reflexión. Me parece muy recomendable.

¿Qué opináis vosotros? ¿La habéis leído? ¿Os parece una propuesta interesante? Espero vuestros comentarios.

Por hoy me despido, nos leemos la próxima semana con otra reseña. Hasta entonces ¡disfrutad de la lectura!

 

 

 

 

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