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Algunos libros inolvidables

Yo soy muy fan de las relec­turas. Cuan­do un libro me gus­ta mucho, tarde o tem­pra­no vuel­vo a él. Ten­go muy mala memo­ria, así que, si dejo pasar sufi­ciente tiem­po, sue­lo dis­fru­tar de la his­to­ria tan­to como si no la conociera.

Pero hay excep­ciones, obras que por un moti­vo o por otro sigo recor­dan­do años después, aunque sola­mente las haya leí­do una vez. No en todo detalle, claro, no podría hac­er un exa­m­en sobre ellas. Pero sí que ten­go una esce­na graba­da en la memo­ria, o sé que me gustó espe­cial­mente el tema, o la ambi­entación, o algún detalle que hace a ese libro espe­cial. Y de esos títu­los quiero hablaros hoy.

El guardián entre el centeno de J. D. Salinger

Creo que cualquier ado­les­cente de mi época se hubiera sen­ti­do iden­ti­fi­ca­do con Hold­en Caufield.

Cuan­do pien­so en esta his­to­ria, recuer­do el impacto que me pro­du­jo la for­ma en que se habla de la muerte de un her­mano. Tam­bién la can­ti­dad de encuen­tros tur­bios y desagrad­ables que tiene que sufrir este pobre chico, que solo aho­ra entien­do que refle­jan la lucha por no perder del todo la inocen­cia. Y sobre todo, lo bien que se retra­ta la depre­sión en los jóvenes.

Como anéc­do­ta, se me ha queda­do graba­da la obsesión del pro­tag­o­nista con los patos, ¿adónde van los patos cuan­do el agua del lago se congela?

Ten­go curiosi­dad por saber si aho­ra me gus­taría tan­to como recuerdo.

La casa de los espíritus de Isabel Allende

Fue el primer libro de esta auto­ra que leí, y el que me hizo des­cubrir el real­is­mo mági­co. Tam­bién tuvo la cul­pa de que durante años devo­rara todo lo que pub­li­ca­ba Allende.

Hay tres cosas que me impactaron espe­cial­mente en esta nov­ela: la for­ma tan brus­ca de tratar a los niños, que me asustó bas­tante cuan­do lo leí por primera vez; Clara, y sus poderes mági­cos; y sobre todo las atro­ci­dades de la dic­tadu­ra chile­na. Era la primera vez que me enfrenta­ba a la tor­tu­ra y los crímenes por razones políti­cas, no me extraña que me causara tan­ta impre­sión. Tam­bién recuer­do que la lec­tura me resultó muy ame­na, y me sor­prendió el esti­lo, que sigue pare­cién­dome original.

Des­de la per­spec­ti­va de adul­ta me apetece revis­ar sobre todo los frag­men­tos en los que se habla de Sal­vador Allende, y los que tratan acer­ca de los guerrilleros.

Seda, de Alessandro Baricco

Es el libro más espe­cial para mí de los que voy a men­cionar en esta entra­da. Es belleza pura, de prin­ci­pio a fin. Es prosa, pero parece poesía por la del­i­cadeza de la nar­ración, la musi­cal­i­dad de las pal­abras, y la ambi­entación. Me gustó mucho el con­traste entre el exo­tismo ori­en­tal y la Fran­cia provin­ciana. Me emo­cionó pro­fun­da­mente por los sen­timien­tos que expre­sa, pero tam­bién por cómo los expre­sa. Me impre­sionó ver que se puede trans­mi­tir tan­to en una nar­ración tan cor­ta. Ten­go el libro guarda­do para volver a leer­lo en un día melancóli­co de otoño, mien­tras fuera cae la llu­via. Sí, lo aso­cio con la melancolía.

Orlando de Virginia Woolf

Esta nov­ela me rompió los esque­mas por com­ple­to. Su temáti­ca es sor­pren­dente, pero eso no es lo que me impactó. Lo real­mente impre­sio­n­ante es cómo jue­ga con el lengua­je: sus metá­foras, y su for­ma de trans­for­mar lo cotid­i­ano en algo espe­cial, como cuan­do habla de la humedad, o cómo describe un árbol.

Recuer­do tam­bién la pasión con la que el/la pro­tag­o­nista (porque empieza sien­do un hom­bre, y de repente una mañana se despier­ta sien­do mujer) habla de su ambi­ción de escribir una gran obra lit­er­aria. Además, algu­nas esce­nas están descritas de una for­ma tan visu­al, que la ima­gen que me trans­mi­tieron al leer­las se me ha queda­do en la mente, como el río hela­do y la fas­tu­osa fies­ta de la corte.

Le ten­go mucho car­iño, porque me hizo sen­tir mucho y muy inten­sa­mente. Tan­to que le dediqué un pod­cast, que si os intere­sa podéis escuchar en este enlace. 

Hay otras obras que podrían entrar en esta lista, como por ejem­p­lo ¿Por quién doblan las cam­panas? de Hem­ing­way, o El amor de mi vida de Rosa Mon­tero. Pero pre­fiero hablar de ellos más exten­sa­mente en otra ocasión.

¿Qué opináis vosotros? ¿Tam­bién os ha pasa­do esto con algún libro? ¿Cuáles son vue­stros inolvid­ables? Espero vue­stros comentarios.

Por hoy me despi­do has­ta la próx­i­ma entra­da. Has­ta entonces, no olvidéis seguir dis­fru­tan­do de la lectura.

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2 comentarios

  1. Alexandra Alexandra

    De los tuyos:
    La casa de los espíri­tus, posi­ble­mente la mejor obra de Isabel Allende.
    Seda, una “exquis­itez” de novela.
    Añadiría “Balzac y la joven cos­tur­era china”😉

    • Flecha-literaria Flecha-literaria

      Muchas gra­cias por leerme y comen­tar. No conocía “Balzac y la joven cos­tur­era chi­na”, pero he bus­ca­do la sinop­sis y me parece muy intere­sante, así que lo aña­do a mi lista de lec­turas pen­di­entes. Un abrazo.

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