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El diario de Adán y Eva — Mark Twain

El diario de Adán y Eva no tra­ta de la creación del Edén, sino que se cen­tra en la relación entre el primer hom­bre y la primera mujer.

Es una obra extraña, inconexa, en la que cada protagonista contradice al otro.

El libro empieza con los dos diarios, el de Adán y el de Eva.

Ambos cuen­tan la mis­ma his­to­ria, cada uno des­de su pun­to de vista. Resul­ta muy curioso leer lo dis­tin­tas que son sus inter­preta­ciones de lo que ven y experimentan.

Mark Twain era exquisitamente sarcástico.

En El diario de Adán y Eva me ha hecho reír a car­ca­jadas, por su for­ma de criticar los defec­tos del ser humano.

Adán encuen­tra a Eva tremen­da­mente moles­ta. No entiende lo que ella hace, ni por qué tiene que estar con­stan­te­mente hablan­do. Eva, por su parte, mal­in­ter­pre­ta con­tin­u­a­mente las reac­ciones de Adán y sus motivaciones.

Lo más hila­rante es la apari­ción del primer bebé. Adán no está pre­sente en el par­to, así que se imag­i­na que es una criatu­ra que Eva encon­tró en el jardín y decidió adop­tar. Sus inten­tos de averiguar a qué especie pertenece ese extraño ani­mal son muy diver­tidos. Tam­bién lo es su pre­ocu­pación por la acti­tud de Eva; al ver cómo tra­ta a ese nue­vo ser, pien­sa que se ha vuel­to loca.

La segunda parte del libro es la autobiografía de Eva.

En esta ver­sión, ella vivió durante más de un año sola, en otro lugar, antes de encon­trar El Jardín del Edén. Cuan­do por fin conoce a Adán, se pro­duce un malen­ten­di­do, ella huye, y él tiene que ir a bus­car­la a su lugar de origen.

Esta historia me gusta, disfruté con su lectura.

Pero tam­bién me descon­certó, porque no enlaza en ningún momen­to con los diar­ios de la primera parte. Has­ta el final del libro estuve bus­can­do un nexo entre las dos his­to­rias, o una expli­cación de por qué ese cam­bio tan brus­co, pero esta edi­ción no lo aclara.

Pos­te­ri­or­mente me he enter­a­do de que son dos tex­tos inde­pen­di­entes, que en su momen­to se pub­li­caron por separado.

El diario de Adán y Eva es un relato humilde y muy divertido.

El ser humano, una especie supues­ta­mente inteligente, mues­tra en estas pági­nas su lado más ridícu­lo. Pero tam­bién su gran capaci­dad de amar, su curiosi­dad inna­ta y la inocen­cia de quien está des­cubrien­do el mundo.

Mark Twain era un gran escritor. En esta obra sabe mezclar los momen­tos de humor con los de ter­nu­ra, sabe con­mover, descon­cer­tar, sor­pren­der y hac­er pen­sar al lec­tor. Creo que refle­ja muy bien la nat­u­raleza humana, y además con­sigue que la lec­tura sea amena.

El diario de Adán y Eva es una nov­ela cor­ta muy recomend­able, de las que te dejan con la sen­sación de haber leí­do algo pro­fun­do, que merece la pena. Es lo mis­mo que me pasó con El foras­tero mis­te­rioso, otra de sus obras, que me dejó huel­la y que os recomien­do muchísimo.

¿Qué opináis vosotros? ¿Habéis leí­do El diario de Adán y Eva? ¿Os apetece dar­le una opor­tu­nidad? Espero vue­stros comentarios.

Por hoy me despi­do, la próx­i­ma sem­ana volveré con otra reseña. Has­ta entonces, ¡dis­fru­tad de la lectura!

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