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El fuego invisible — Javier Sierra

El fuego invis­i­ble obtu­vo el pre­mio Plan­e­ta en el año 2017. Pero no me interesó por eso, sino porque la sinop­sis habla de libros antigu­os, códi­gos en piedra, y colec­ciones de arte.

En realidad, la historia trata de la búsqueda del auténtico significado del Grial.

El matiz es impor­tante: los pro­tag­o­nistas no bus­can el San­to Gri­al como obje­to, sino algo más mís­ti­co. Para ellos, el Gri­al es solo una puer­ta al Mun­do de las Ideas. Ese enfoque filosó­fi­co me parece muy interesante.

Mon­taña arti­fi­cial en el Par­que del Buen Retiro, Madrid

Esta búsqueda se complica cuando uno de los miembros del grupo es asesinado.

Sus com­pañeros deci­den inves­ti­gar cómo y por qué se pro­du­jo su muerte.

Para ello, siguen pis­tas escon­di­das en igle­sias románi­cas y en imá­genes con­ser­vadas en un museo. Pero tam­bién tratan con una espiri­tista, anal­izan la músi­ca de cier­ta ópera, y se sumer­gen en la lit­er­atu­ra medieval, dán­dole un nue­vo sig­nifi­ca­do a his­to­rias mal­in­ter­pre­tadas has­ta el momento.

Esce­na de “El cuen­to del gri­al” de Chré­tien de Troyes

El fuego invisible tiene algunas escenas que me han gustado mucho.

Por una parte están las ref­er­en­cias a grandes poet­as como Yeats, que siem­pre me atraen. Tam­bién he dis­fru­ta­do con los pár­rafos referi­dos a la his­to­ria real: las descrip­ciones de las igle­sias, la his­to­ria de Par­ménides y los filó­so­fos en la cue­va, o las men­ciones a Valle Inclán y su relación con el espiritismo.

Pero sobre todo me gus­ta la primera parte de la nov­ela, en la que se retra­ta la relación entre el abue­lo y el nieto.

Ábside románi­co expuesto en el museo de Mon­tjuic, Barcelona

Con estos elementos se podría haber creado una historia excelente.

Sin embar­go, El fuego invis­i­ble me ha decep­ciona­do mucho.

El romance entre los pro­tag­o­nistas es total­mente absur­do. Está mal con­stru­i­do, no es creíble, y no apor­ta nada a la tra­ma. Me parece puro rel­leno comercial.

Durante toda la his­to­ria hay esce­nas demasi­a­do pre­vis­i­bles. Pero lo peor es el final, que además de pre­cip­i­ta­do y poco elab­o­ra­do, tam­poco resul­ta verosímil.

Toda la parte del inspec­tor de policía, por ejem­p­lo, me parece fran­ca­mente mal nar­ra­da. Y no hable­mos del inten­to de asesina­to, que es direc­ta­mente una suce­sión de clichés, sin ningu­na originalidad.

Trin­i­ty Col­lege, Irlanda

Lo que más me molesta es que el argumento de la novela me parecía muy prometedor.

De hecho, has­ta la mitad de la his­to­ria real­mente dis­fruté de la lectura.

Creo que el autor ha hecho un muy buen tra­ba­jo de doc­u­mentación. Todos los datos históri­cos y artís­ti­cos que apor­ta me han pare­ci­do muy intere­santes. Pero ese final hace que no pue­da con­sid­er­ar El fuego invis­i­ble una bue­na novela.

Si os gustó El código da Vinci, puede que os guste este libro, que sigue su mismo esquema.

No voy a negar que es entretenido, como libro de ver­a­no para leer en la pisci­na. Pero se supone que ese no es el con­cep­to, se supone que el autor quiere hablar de algo pro­fun­do, quiere hac­er­nos pen­sar y trascen­der. Y no lo ha conseguido.

¿Qué opináis vosotros? ¿Lo habéis leí­do? ¿Os apetece dar­le una opor­tu­nidad? Espero vue­stros comentarios.

Por hoy me despi­do has­ta la próx­i­ma reseña. Un salu­do a todos.

 

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