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El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde — Robert L. Stevenson

El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde es una de esas his­to­rias que todo el mun­do conoce sin haber­la leí­do. Por eso ha sido una sor­pre­sa encon­trarme con una nov­ela que me ha dado más de lo que esperaba.

Este libro nos cuenta una historia de misterio.

El nar­rador es un abo­ga­do que está muy pre­ocu­pa­do por un buen ami­go, el Dr. Jekyll. Tras leer su tes­ta­men­to, des­cubre que está redac­ta­do de una for­ma muy extraña, y que le lega todo al Sr. Hyde, un mal­va­do con muy mala rep­utación. La relación entre Jekyll y Hyde es incom­pren­si­ble, y se vuelve cada vez más extraña a medi­da que avan­za la nov­ela. Hyde comete un asesina­to, Jekyll jura que ha roto toda relación con él, pero hay prue­bas de que no es así. El nar­rador sospecha un chan­ta­je, el lec­tor no sabe qué está pasan­do. Se suce­den los acon­tec­imien­tos mis­te­riosos, has­ta lle­gar a un final muy sor­pren­dente, que en su momen­to debió de ser terrorífico.

La ambientación de la novela es estupenda.

La for­ma en la que los per­son­ajes se rela­cio­nan refle­ja muy bien la época vic­to­ri­ana. No fal­tan los caballeros ele­gantes, con som­brero y bastón, que le dan órdenes al ser­vi­cio a través de su may­or­do­mo. Que­da per­fec­ta­mente retrata­da la doble moral y la hipocre­sía de los que quieren ten­er una rep­utación impeca­ble mien­tras dis­fru­tan de plac­eres prohibidos.

Me gustó espe­cial­mente la descrip­ción de las calles más pobres, donde los menos afor­tu­na­dos mal­viv­en mien­tras la clase alta los mira con desprecio:

“El depri­mente bar­rio del Soho, con sus calles fan­gosas y sus gentes desar­ra­padas y sus luces de gas, surgía ante los ojos del abo­ga­do como un peda­zo de una ciu­dad de pesadil­la. Pudo ver una calle oscu­ra, una taber­na, una casa de comi­das france­sa de baja esto­fa, una tien­da pro­vista de het­erogéneas y míseras mer­caderías, muchos chicos andra­josos amon­ton­a­dos en los quicios de las puer­tas y muchas mujeres de muy dis­tin­tas nacional­i­dades que salían, llave en mano, a tomar la copa de la mañana”.

El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde trata de tres temas importantes:

El primero es la ciencia.

O, más conc­re­ta­mente, una reflex­ión acer­ca de los límites y la éti­ca que hay que aplicar en la inves­ti­gación cien­tí­fi­ca. ¿Has­ta qué pun­to es acept­able exper­i­men­tar? ¿Cómo con­tro­lar lo que un cien­tí­fi­co puede lle­gar a crear, a solas y a escon­di­das? ¿Cómo evi­tar que la cien­cia se use para el mal? Porque, al fin y al cabo, un cien­tí­fi­co no deja de ser un ser humano, con todos sus defectos.

El tema más destacado es la lucha entre el bien y el mal.

Pero en este caso no se tra­ta de un mal que viene del exte­ri­or, en for­ma de demo­nio o de tentación a la que las per­sonas ten­gan que resi­s­tirse. Hablam­os de la mal­dad que todos lle­va­mos den­tro. Me encan­ta cómo lo describe el Dr. Jekyll:

“Cuan­do con­tem­plé la feal­dad de aquel ído­lo el en espe­jo, no sen­tí repug­nan­cia algu­na; es más, lo recibí con un impul­so de ale­gría. Aquel era tam­bién mi pro­pio ser. Parecía nat­ur­al y humano”.

Con estas pal­abras describe a Hyde, del que todos los demás per­son­ajes han dicho que es un mon­struo deforme, que inspi­ra odio y repul­sión con su sola pres­en­cia. Supon­go que el autor quería ejem­pli­ficar cómo todos nos esforzamos por negar nues­tra ver­dadera nat­u­raleza. Aparenta­mos ser buenos, aspi­ramos inclu­so a la per­fec­ción, nos exigi­mos unos a otros ser amables y edu­ca­dos. No quer­e­mos recono­cer que todos, en algún momen­to, sen­ti­mos el deseo de hac­er algo pro­hibido, que sabe­mos que está mal, o que puede hac­er daño a los demás.

Para mí El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde habla también de la amistad.

Por un lado, nos demues­tra que es imposi­ble cono­cer total­mente a otra per­sona, por mucha con­fi­an­za que creamos ten­er con ella. Por otro lado, plantea tam­bién la pre­gun­ta de has­ta dónde debe lle­gar el respeto a la intim­i­dad. Si nue­stro nar­rador, o algún otro ami­go del Dr. Jekyll,  hubiera sido menos hon­or­able y más sen­sato, se habrían evi­ta­do algu­nas trage­dias. ¿Deberían haber sido menos leales? ¿Deberían haber inves­ti­ga­do y traiciona­do la con­fi­an­za de su ami­go, en vez de guardar sus secretos?

Me hubiera gustado poder leer esta novela sin saber absolutamente nada sobre ella.

Porque, aun cono­cien­do de ante­mano la sor­pre­sa final, la lec­tura me ha resul­ta­do fasci­nante. La his­to­ria me atrapó des­de el prin­ci­pio. La con­fe­sión final de Jekyll, cómo habla de su deseo de ser y pare­cer hon­or­able y su lucha inter­na entre el deber y el plac­er es real­mente intere­sante, y sigue sien­do actu­al sig­los después.

Tam­bién me gus­ta cómo el autor supo man­ten­er el mis­te­rio has­ta el final, porque El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde es real­mente intri­g­ante, provo­ca la curiosi­dad del lector.

En resumen, os recomien­do mucho su lectura.

¿Qué opináis vosotros? ¿Habéis leí­do esta nov­ela? ¿Os gustó? Si no la habéis leí­do, ¿os apetece des­cubrir­la? Espero vue­stros comentarios.

Por hoy me despi­do has­ta la próx­i­ma entra­da, con un abra­zo para todos. No olvidéis seguir dis­fru­tan­do de la lectura.

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4 comentarios

  1. Hola!
    Soy un amante del ter­ror y el sus­pen­so. Me agra­do bas­tante tu reseña de este clásico.
    Salu­dos des­de Perú!

    • Flecha-literaria Flecha-literaria

      Muchísi­mas gra­cias por tu comen­tario, me ale­gra mucho que te haya gus­ta­do la reseña. Un salu­do a tí también.

  2. Patricia Sánchez Hernández Patricia Sánchez Hernández

    Cier­ta­mente, creo que la his­to­ria y su final es cono­ci­da por todos, aunque pocos hayan leí­do la obra orig­i­nal. R. L. Steven­son es uno de los escritores favoritos de mi infan­cia y real­mente me han dado ganas de leer este clási­co, así que, como siem­pre, ¡gra­cias por tu reseña!

    • Flecha-literaria Flecha-literaria

      Gra­cias a tí por tu comen­tario. Espero que te ani­mes a dis­fru­tar de esta lec­tura, estoy segu­ra de que lo pasarás muy bien con ella. Un beso.

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