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El oso y el ruiseñor — Katherine Arden

El oso y el ruiseñor es una his­to­ria pre­ciosa, y además está nar­ra­da de una for­ma muy bel­la. Mitad fábu­la, mitad cuen­to de hadas, inte­gra los ele­men­tos mági­cos con tan­ta nat­u­ral­i­dad, que por momen­tos parece más una nov­ela épi­ca que un rela­to de fantasía.

El argumento no es fácil de resumir, pero intentaré hacer una breve sinopsis.

En la aldea de Vasia hay espíri­tus pro­tec­tores. Ella es la úni­ca que los ve y puede hablar con ellos. Sus veci­nos respetan la tradi­ción de dejar­les ofren­das por mera cos­tum­bre, pero no creen que exis­tan en realidad.

Todo tran­scurre con nor­mal­i­dad en el pueblo, pero los lec­tores ten­emos pis­tas de que algo sobre­nat­ur­al per­sigue a Vasia. Hay extraños encuen­tros con un per­son­aje que clara­mente no es humano. Hay sueños y pro­fecías, y algu­nas insin­ua­ciones que dejan al lec­tor inqui­eto y pro­ducen mucha curiosi­dad. El mis­te­rio va creciendo.

Un invier­no, el nue­vo pár­ro­co y la madras­tra de Vasia con­ven­cen a sus veci­nos de que sus ofren­das atraen a demo­ni­os mal­va­dos. Al inter­rum­pirse las ofren­das, los espíri­tus pro­tec­tores empiezan a debil­i­tarse, ya no pueden deten­er al mal que acecha.

Entonces Vasia ten­drá que librar una lucha épi­ca. No solo para sal­var a su famil­ia, tam­bién para con­ser­var su alma y su libertad.

Esta novela es pura magia.

Me gus­ta mucho cómo la auto­ra mez­cla los cuen­tos tradi­cionales rusos, que Vasia oye de su niñera, con la real­i­dad del día a día de la aldea. Me encan­ta la his­to­ria de la abuela de Vasia, llena de mis­te­rio. Y la for­ma en que se pre­sen­ta a cier­to per­son­aje de cuen­to que resul­ta ser real. ¿Es un ali­a­do? ¿Es de fiar? No es ni bueno ni malo, igual que alguno de los espíri­tus ami­gos, que sabe­mos que son capaces de matar, pero sin embar­go Vasia no los juz­ga ni los rehuye por eso.

El papel de los cabal­los, y cómo se rela­cio­nan con estos espíri­tus, me resul­ta espe­cial­mente intere­sante. Rep­re­sen­tan todo el poder de la nat­u­raleza y el instin­to, que ni con todo el adies­tramien­to y la doma del mun­do se puede eliminar.

Lo que más me impre­sionó fue la esce­na en la que el sac­er­dote oye voces y está seguro de estar hablan­do direc­ta­mente con Dios, y cumplien­do su manda­to divino.

Pero también la parte no mágica de El oso y el ruiseñor es excelente.

Me encan­tan las descrip­ciones del día a día, y lo bien que trans­miten cómo cam­bia la vida del pueblo en cada estación. Me pare­cen muy real­is­tas, porque tam­bién los ricos se debil­i­tan y sufren en invierno.

Las esce­nas que tran­scur­ren en Moscú son muy intere­santes, porque hablan de políti­ca medieval, y retratan la difer­en­cia entre la vida de la aldea y la ani­mación de la ciudad.

La religión está muy pre­sente, y tiene un papel muy desta­ca­do en la novela.

La vida en el monas­te­rio no es sola­mente rezar, sino tam­bién pelear con las armas. Y, en lo ref­er­ente al poder políti­co, es pre­cisa­mente un reli­gioso el que se hace car­go de la regen­cia mien­tras el príncipe es menor de edad. Su fe no le impi­de orga­ni­zar intri­gas y jugar sucio. Inclu­so estaría dis­puesto a ordenar un asesina­to, si hiciera falta.

El oso y el ruiseñor habla también del papel de la mujer.

Hay un diál­o­go que me ha gus­ta­do mucho:

“–Al fin y al cabo, nací para vivir en una jaula. ¿Qué más puedo esper­ar que un con­ven­to o una casa?

–Eres una mujer. Con el tiem­po, lo acep­tarás. Serás feliz”.

Este libro refle­ja dis­tin­tos tipos de per­son­ajes femeni­nos. Algunos son sum­isos; otros, desafiantes.

Vasia no puede ser más sal­va­je e indómi­ta. Ella es con­sciente de que su futuro esposo la tra­ta como a una yegua, a la que quiere mon­tar y domar, y se rebela ante esa idea.

Los hom­bres son con­scientes de que un mat­ri­mo­nio, o el ingre­so en un con­ven­to, pueden sig­nificar que la mujer sufra tan­to que muera de pena. Pero eso les parece mejor que per­mi­tir una lib­er­tad indeco­rosa. Al menos, se sal­vará el alma.

La ambientación de El oso y el ruiseñor es perfecta.

Esta no es una nov­ela rusa; es más, está clara­mente escri­ta para el públi­co anglosajón.

Pero sí que tiene bas­tantes ref­er­en­cias a la cul­tura, la gas­tronomía, y las tradi­ciones eslavas para hac­er­nos creer que esta­mos con Vasia, en su aldea.

Yo me sumergí tan­to en la lec­tura que me parecía sen­tir el frío del invier­no, ver los tri­neos deslizán­dose sobre la nieve o inclu­so oler la comi­da. Lo mejor es que tam­bién pude imag­i­n­arme a los per­son­ajes hablan­do en su lengua, porque la nov­ela incluye bas­tantes pal­abras rusas. Pero no os pre­ocupéis, se entien­den per­fec­ta­mente por el con­tex­to; además, el libro incluye un glosario, por si queréis con­sul­tar algún término.

Las relaciones entre los personajes son otro punto fuerte de esta historia.

Creo que el mejor ejem­p­lo es la amis­tad de Vasia y sus her­manos con Dunia, su niñera. Es entrañable, pero además está llena de secre­tos y de conex­iones con el pasa­do, que serán impor­tantes en la tra­ma. Porque Dunia es el nexo con la mis­te­riosa abuela, y tam­bién con ese per­son­aje que se nos pre­sen­ta pre­cisa­mente a través de sus cuentos.

Los lazos de san­gre serán deci­sivos para el desen­lace. Porque la madras­tra de Vasia tam­bién es descen­di­ente lejana de aque­l­la mis­te­riosa abuela, y eso ten­drá su impor­tan­cia. Pero la auto­ra es tan hábil, que con­sigu­ió que me olvi­dara por com­ple­to de ese detalle.

El oso y el ruiseñor es una de mis mejores lecturas de este año.

Tiene emo­ción, aven­turas, mis­te­rio, magia, fan­tasía, y una pro­tag­o­nista a la que ya le ten­go mucho cariño.

Puedes leer este libro sim­ple­mente como si fuera un cuen­to de hadas, y te encan­tará, porque es entretenido, engan­cha, apetece seguir des­cubrien­do lo que va a pasar a con­tin­uación. O puedes pro­fun­dizar, y te encon­trarás con fem­i­nis­mo, críti­ca al fanatismo reli­gioso, y reflex­iones sobre las con­se­cuen­cias de la dis­crim­i­nación, por pon­er solo algunos ejemplos.

Lo único que no me gusta de esta novela es que es el primer tomo de una trilogía.

Eso sig­nifi­ca, por supuesto, que quedan muchas pre­gun­tas por respon­der. No sé cuán­to ten­dremos que esper­ar para poder leer la con­tin­uación de la his­to­ria, pero yo estoy dese­an­do saber qué ha pasa­do con Sasha, cono­cer la vida de Olga, y des­cubrir por fin todos los secre­tos de la abuela.

¿Qué os parece este libro? Si lo habéis leí­do, ¿os gustó tan­to como a mí? Si no lo habéis leí­do, ¿os apetece dar­le una opor­tu­nidad? En cualquier caso, espero vue­stros comentarios.

Por hoy me despi­do has­ta la próx­i­ma entra­da. ¡Leed mucho!

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2 comentarios

  1. Patricia Sánchez Hernández Patricia Sánchez Hernández

    Como habit­ual­mente, después de ésta reseña ha aumen­ta­do mi lista por leer. Espero que con­tinúe de for­ma fluí­da la trilogía para que no nos quedemos en ascuas mucho tiempo.

    • Flecha-literaria Flecha-literaria

      Yo tam­bién lo espero, la ver­dad es que el libro me ha gus­ta­do muchísi­mo y me he queda­do con ganas de saber más de estos personajes.

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