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La elegancia del erizo — Muriel Barbery

La ele­gan­cia del eri­zo nar­ra la his­to­ria de Renée, una portera muy cul­ta que fin­ge ser igno­rante, y de Palo­ma, una niña super­do­ta­da. Las dos viv­en en París, en un edi­fi­cio donde solo res­i­den famil­ias ric­as y poderosas; ambas des­pre­cian por igual a sus veci­nos y a la sociedad en gen­er­al. La vida de estas mujeres cam­biará por com­ple­to cuan­do un mis­te­rioso japonés se mude a su edificio.
Su auto­ra es Muriel Bar­bery, es pro­fe­so­ra de filosofía, sabe muy bien de lo que habla y eso se nota en cada pági­na. Tam­bién residió durante años en Japón, por lo que sus abun­dantes ref­er­en­cias a la cul­tura nipona están bien documentadas.

Sin ningu­na duda, esta nov­ela es de lo mejor que se ha pub­li­ca­do en los últi­mos años. Es sutil, ele­gante, iróni­ca, muy ame­na, un autén­ti­co hom­e­na­je al Arte y además te hace reflex­ionar sobre la estu­pid­ez humana.

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Renée es fea, pobre, y se ha esforza­do toda su vida por enca­jar con el estereotipo de su clase. Pero tiene una vida sec­re­ta. Dom­i­na la filosofía, es una apa­sion­a­da del cine y sobre todo de la lit­er­atu­ra y de la pintura.

“Una portera no lee La ide­ología ale­m­ana y, por lo tan­to, no podría de ningu­na man­era citar la undéci­ma tesis sobre Feuer­bach. Por aña­didu­ra, una portera que lee a Marx, a la fuerza lo que le intere­sa tiene que ser la sub­ver­sión, y le vende el alma a un dia­blo lla­ma­do CGT. Que pue­da leer a Marx para ele­var su espíritu es una incon­gru­en­cia que ningún bur­gués lle­ga a con­ce­bir siquiera”.

Para Renée, el Arte es la salvación:

 

“Solo el esplen­dor del Arte puede explicar el desvanec­imien­to repenti­no de la con­cien­cia de mi indig­nidad, a la que susti­tuye un sín­cope estéti­co. Ya no me conoz­co a mí misma”.

Palo­ma, a sus doce años, tiene muy claro que la vida es absur­da y no tiene sen­ti­do. Pero antes de sui­ci­darse decide escribir dos diarios:

Uno es el Diario del Movimien­to del mundo:

haka

“No sé muy bien cómo expli­car­lo, pero cuan­do te desplazas, de algu­na man­era ese movimien­to hacia algo te deses­truc­tura: estás ahí, y a la vez ya no estás, porque ya te estás yen­do a otra parte, no sé si me expli­co… Lo que hace la fuerza del sol­da­do no es la energía que emplea en intim­i­dar a su adver­sario envián­dole un mon­tón de señales, sino la fuerza que es capaz de con­cen­trar en sí mis­mo, cen­trán­dose en sí, sin salir de sí mismo”.

El otro con­siste en ideas pro­fun­das expre­sadas en for­ma de pequeño poe­ma a la japonesa:

japo

“Los más fuertes
entre los hombres
no hacen nada
hablan
y hablan sin parar.”

Hay una frase de La ele­gan­cia del eri­zo que define per­fec­ta­mente a Paloma:

“Té y man­ga con­tra café y per­iódi­co: la ele­gan­cia y el embru­jo con­tra la triste agre­sivi­dad de los jue­gos adul­tos de poder”.

Los per­son­ajes están muy bien con­stru­i­dos, y me gus­ta mucho el con­traste entre las dos pro­tag­o­nistas. Cuan­do hay un capí­tu­lo un poco den­so, en el sigu­iente cam­bia la nar­rado­ra y habla en un tono más ligero. Tam­bién es curioso cómo una niña y una mujer madu­ra pueden coin­cidir en sus opin­iones y análi­sis, de una for­ma creíble para el lector.

La ele­gan­cia del eri­zo pasa de dis­erta­ciones pro­fun­das a momen­tos de humor; de descrip­ciones sub­limes y poéti­cas a la cru­da real­i­dad de una asis­ten­ta explota­da; o de las que­jas sobre la can­ti­dad de dro­ga y estu­pid­ez que hay en el insti­tu­to a una oda a la gramáti­ca. El vocab­u­lario es cul­to, pero no pedante. Y la lec­tura es muy ame­na, porque tam­bién hay momen­tos de friv­o­l­i­dad y de sátira.

Por si fuera poco, el final es sor­pren­dente, yo me esper­a­ba algo más típi­co. De ver­dad que recomien­do muchísi­mo esta lec­tura, no conoz­co a nadie a quien le haya decepcionado.

Lo que menos me ha gus­ta­do: La his­to­ria de la her­mana de Renée, es demasi­a­do tópi­ca para mi gusto.
Lo que más me ha gus­ta­do: TODO. Esta es una de las pocas nov­e­las donde me es imposi­ble ele­gir. Por citar algo, he dis­fru­ta­do muchísi­mo de todos los pasajes que hablan de la gramática.

Y vosotros, ¿qué opináis? ¿Habéis leí­do la nov­ela? ¿Os parece intere­sante? Me encan­tará leer vues­tras opiniones.

Me despi­do con un beso para todos. Hoy os dejo con una reflex­ión de Renée:

“Sí, el uni­ver­so con­spira a la vacuidad, las almas per­di­das llo­ran la belleza, la insignif­i­can­cia nos rodea. Entonces, tomem­os una taza de té. Se hace el silen­cio, fuera se oye soplar el vien­to, cru­jen las hojas de otoño y lev­an­tan el vue­lo, el gato duerme, baña­do en una cál­i­da luz. Y, en cada sor­bo, el tiem­po se sublima”.

 

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4 comentarios

  1. Gra­cias Sol Tay­lor, me ale­gro mucho de que te interese el libro. Ese es el moti­vo por el que pub­li­co mis reseñas, para ani­mar a la lec­tura. Un saludo

  2. impeca­ble tu reseña y me ale­gro de haber­la leí­do, aho­ra com­praré el libro ape­nas se me cruce.
    Un beso!!!

  3. Muchas gra­cias por tu comen­tario. Seguro que dis­fru­tarás mucho con la nov­ela, es muy com­ple­ta y difer­ente de lo habit­u­al. Un beso

  4. Me encan­tó tu reseña, parece un libro real­mente entretenido, me encan­ta cuan­do habla de filosofía y pro­fun­diza en los mis­te­rios de la vida. Además me encan­tó eso de que una portera no debería enten­der temas más pro­fun­dos. Sim­ple­mente genial. Me encan­taría leer­lo. Saludos!

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