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Venid hasta el borde, les dijo — Joanna Kavenna

Venid has­ta el bor­de, les dijo, es una sáti­ra sobre el con­sum­is­mo y la desigual­dad de clases.

La historia parece muy tópica:

Una típi­ca urbani­ta frustra­da, tras ser aban­don­a­da por su mari­do, se muda al cam­po para ayu­dar a una anciana a lle­var su gran­ja. Pero no os imag­inéis a una adorable abuela con su taza de té: Cas­san­dra White resul­ta ser una mujer temi­ble, con muy malas pul­gas. Además, tiene un plan para dar­les una bue­na lec­ción a los ricos, y devolver el valle a los pobres que lle­van vivien­do allí toda la vida.

Con este argumento, Venid hasta el borde, les dijo consigue sorprender, y mucho.

De hecho, la nov­ela es desconcertante.

Al prin­ci­pio me esta­ba divir­tien­do, por la ironía y la sáti­ra de las primeras pági­nas. Y de repente, la his­to­ria se trans­for­mó en un dra­ma, empecé a sufrir por los pro­tag­o­nistas, e inclu­so a pasar­lo mal en algunos momentos.

Los dos personajes principales me han resultado interesantes.

Me encan­ta la trans­for­ma­ción que exper­i­men­ta la pro­tag­o­nista. Pasa de ser una típi­ca bur­gue­sa poseí­da por el con­sum­is­mo, a cóm­plice de una ver­sión mod­er­na de Robin Hood.

Cabra

Su men­to­ra es Cas­san­dra, una mujer fuerte, arma­da con un tra­bu­co, que no se deja pis­ar y que aca­ba sien­do ado­ra­da como una diosa. Al final toda la infraestruc­tura que ha crea­do se parece bas­tante a una secta.

Hay algo que no me ha gustado nada de Venid hasta el borde, les dijo.

El inter­lu­dio amoroso es absur­do. Estoy har­ta de que en todas las nov­e­las oblig­a­to­ri­a­mente ten­ga que haber una esce­na román­ti­ca cuan­do no apor­ta nada a la his­to­ria. En este caso está escri­ta con ironía, lo que la hace un poco más soportable. Pero me sigue pare­cien­do un rel­leno com­er­cial que dis­min­uye mucho la cal­i­dad de la obra.

En general, no sabría ponerle nota a este libro.

Por una parte, aunque el argu­men­to es bas­tante tópi­co, está plantea­do de una for­ma orig­i­nal. Además, sus diál­o­gos son diver­tidos, hay bas­tante humor en la nov­ela, y eso me gus­ta. Tam­bién me parece que la fal­ta de val­ores, la frus­tración y la rabia de la sociedad actu­al están muy bien representados.

Por otra parte, la estruc­tura no me con­vence, sobre todo por el giro tan brus­co de la come­dia a la trage­dia sin tran­si­ción, que creo que no es coher­ente. Y cuan­do por fin se eje­cu­ta, el plan mae­stro resul­ta con­fu­so, demasi­a­do caóti­co y  decepcionante.

Si, como yo, eres amante de los libros que refle­jan y anal­izan el mun­do actu­al, o te apa­siona la críti­ca social, merece la pena que leas Venid has­ta el bor­de, les dijo. Si bus­cas sim­ple entreten­imien­to, creo que hay opciones mejores.

¿Qué opináis vosotros? ¿Habéis leí­do este libro? ¿Os apetece dar­le una opor­tu­nidad? Espero vue­stros comentarios.

Por hoy me despi­do has­ta la próx­i­ma reseña. Un salu­do a todos.

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2 comentarios

    • Flecha-literaria Flecha-literaria

      Lo cier­to es que no lo sé, al menos en el libro no lo indi­ca. Gra­cias por tu comen­tario, y un saludo.

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