Saltar al contenido

Wilt — Tom Sharpe

Wilt es la mejor sáti­ra que he leí­do nun­ca. Te hace reír a car­ca­jadas con sus críti­cas al mat­ri­mo­nio, a la estu­pid­ez humana, al sis­tema educa­ti­vo… lo crit­i­ca todo, en realidad.

Henry Wilt es un profesor atrapado en un matrimonio infeliz.

Lle­va diez años dan­do clases en una escuela de Artes y Ofi­cios, tratan­do de ampli­ar la sen­si­bil­i­dad de los apren­dices de car­nicería y albañil­ería, con una notable fal­ta de éxito:

“Exposi­ción a la cul­tura, lo llam­a­ba el señor Mor­ris, direc­tor de Humanidades, pero des­de el pun­to de vista de Wilt parecía más una exposi­ción de sí mis­mo a la bar­barie, y cier­ta­mente la expe­ri­en­cia había socava­do los ide­ales y las ilu­siones que había sus­ten­ta­do en sus años mozos. Lo mis­mo habían hecho sus doce años de mat­ri­mo­nio con Eva”.

La descrip­ción de algu­nas de las clases que imparte Wilt y sus diál­o­gos con los alum­nos son destern­il­lantes. Además, ofre­cen un con­traste exquis­i­to entre la bru­tal­i­dad de la vida cotid­i­ana de los estu­di­antes y la sen­si­bil­i­dad lit­er­aria del profesor.wilt

Eva, la esposa de Wilt, es una mujer insoportable.

Ella, sin embar­go, se cree muy espe­cial. Un día arras­tra a Wilt a una fies­ta en casa de sus nuevos ami­gos, los Pring­sheim, a los que ape­nas conoce. Y allí empieza la acción.

Para empezar, Wilt sufre un per­cance muy desagrad­able con una muñe­ca hinch­able, lo que provo­ca que Eva se vaya con los Pring­sheim sin decir adónde. Así que nue­stro pro­tag­o­nista se que­da solo en casa. Lleno de rabia, decide ensa­yar con la muñe­ca el asesina­to de Eva, la viste y la entier­ra en unas obras donde sabe que al día sigu­iente van a vert­er hormigón.

Por supuesto, nada sale como él esper­a­ba. Así que Wilt aca­ba detenido por la policía, y durante los inter­roga­to­rios se pro­ducen situa­ciones a cuál más absur­da e hilarante.

El autor no pierde ocasión de criticar al sis­tema policial:

Les-bobbies-sont-de-sortie_pics_8091

“Los estu­di­antes que van a las man­i­festa­ciones reciben lo que se mere­cen. Una cosa es la provo­cación políti­ca y otra los asesinos domés­ti­cos… Si es ust­ed un pro­fe­sion­al puede estar tran­qui­lo y seguro de que la policía no le hará obje­to de un tra­to vejatorio”.

Eva, mientras tanto, vive una gran aventura.

Primero dis­fru­ta de un crucero, en un bar­co roba­do por sus nuevos ami­gos. En él asiste a con­ver­sa­ciones en las que Tom Sharpe ridi­culiza magis­tral­mente la pseudo­cien­cia y el uso pre­ten­cioso del lengua­je por los snobs:

“Hemos alcan­za­do la obso­les­cen­cia intrínse­ca en el cam­po auto­motriz, donde esta­ba pasa­da de moda. Así que lo que aho­ra nece­si­ta­mos es licuación biodegrad­able intrínse­ca en los ele­men­tos efímeros”.

burning-bra

Pero muy pronto Eva empieza a sentirse incómoda.

Para la seño­ra Pring­sheim ella es “un lavaplatos con glo­bitos, Nena Tetas, su nue­vo juguete.”

Con­stan­te­mente le habla de rev­olu­ción sex­u­al, ter­apia tác­til, y lib­eración de la mujer. Pero no solo habla, sino tam­bién toca. Y la pobre Eva se deja hac­er, por no quedar como una pale­ta ignorante.

Para col­mo de males, el bar­co se avería, y los tres se quedan atra­pa­dos en alta mar. La situación va degeneran­do de una for­ma tan absur­da y tan cómi­ca, que es imposi­ble no reírse a car­ca­jadas. A mí se me salta­ban las lágrimas.

Wilt es una novela excelente, está muy bien escrita.

En cada una de sus pági­nas hay una reflex­ión o algo que apren­der. Os pon­go un ejemplo:

“El rev­eren­do esta­ba bor­ra­cho. Las dos cosas iban jun­tas, la fal­ta de fieles y la bor­rachera del vic­ario. Era una antigua tradi­ción que se remonta­ba a los tiem­pos del con­tra­ban­do en que el coñac para el pár­ro­co había sido la úni­ca razón de que aquel pueblecito ais­la­do tuviera un vic­ario. Las autori­dades ecle­siás­ti­cas procur­a­ban que Water­swick tuviera pár­ro­cos de una men­tal­i­dad ade­cua­da, cuyos descon­cer­tantes entu­si­as­mos tendían a hac­er­les impro­pios para par­ro­quias más respeta­bles. Y ellos, para con­so­larse por la soledad y el ais­lamien­to y la fal­ta de interés por las cosas espir­i­tuales de sus feli­gre­ses, se torn­a­ban alcohólicos. ”

iglesia episcopaliana

La evolución de los personajes es maravillosa:

Vemos cómo Wilt deja de ser un pobre hom­bre inse­guro, y se trans­for­ma en un tipo inge­nioso capaz de volver loco al policía más exper­i­men­ta­do. Vemos a Eva sacar su parte más pri­maria, más ani­mal, a medi­da que su con­cep­ción del mun­do se tam­balea. Cono­ce­mos los efec­tos de la deten­ción de Wilt entre sus com­pañeros de tra­ba­jo y cómo reac­cio­nan a ella. En defin­i­ti­va, el autor expone sin tapu­jos lo mejor y lo peor del ser humano. 

Esta nov­ela me parece fasci­nante. Aparenta ser una come­dia intrascen­dente, pero en real­i­dad es muy pro­fun­da. Me he diver­tido mucho con su lec­tura, pero tam­bién he reflex­ion­a­do sobre algunos de los temas que expone. Os la recomien­do encar­e­ci­da­mente, es una de las mejores his­to­rias que he leí­do nunca.

¿Conocéis este libro? ¿Qué os parece? ¿Os gus­ta la prop­ues­ta? Espero vue­stros comentarios.

Nos leemos la próx­i­ma sem­ana. Has­ta entonces, dis­fru­tad de la lectura.

Com­párte­lo
Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *