Los pacientes del doctor García

Los pacientes del doctor García es la última entrega de los Episodios de una Guerra Interminable, una saga que narra diferentes historias acerca de la Guerra Civil Española y los años inmediatamente posteriores al conflicto. En esta novela Almudena Grandes se centra en las historias de tres impostores, cuyas vidas se cruzan de una forma muy curiosa, tanto que dos de ellos nunca llegan a conocerse. Es un relato lleno de espías, infiltrados, identidades falsas y traiciones; tanto que por momentos resulta confuso, en algunos párrafos he tenido que retroceder porque no me recordaba a qué personaje correspondía un determinado nombre falso. Hay acción, hay muertes, muchísima tensión y algunos giros de la trama realmente sorprendentes.

Sin embargo el tema principal de este libro no es el espionaje, sino la relación entre el gobierno de Franco y los criminales de guerra nazis. A lo largo de la novela hay varios capítulos de no ficción, en los que se narran hechos reales, bien documentados con numerosa bibliografía que cualquier lector puede consultar. Si nos paramos a pensarlo, no resulta extraño que el dictador apoyara a los nazis. Pero sí que es apabullante comprobar lo bien estructurada que estaba la organización que proporcionaba, con la connivencia del gobierno español y desde su sede en Madrid, documentación falsa, trabajo y una nueva vida a asesinos buscados por los aliados.

Junto con esta trama principal encontramos muchas otras. Algunas se mencionan solamente, como de pasada, para rendir homenaje a sus protagonistas. Entre ellas me emociona especialmente uno de los capítulos de no ficción, donde se publican fragmentos de la carta que un joven comunista consiguió publicar en Francia, con la esperanza de conseguir apoyo internacional  Os copio uno de los párrafos:

“No quiero creer que después de hacerlo sus gobiernos, los pueblos también van a abandonarnos. Estamos ya solos hasta tal punto. Un puñado continúa luchando. Caen todos los días. Daos prisa o llegaréis demasiado tarde, cuando hayamos caído todos, uno después de otro, sin esperanza.”

Lo más desgarrador es saber que al final nadie ayudó a los españoles. No sólo eso, sino que, como comenta otro de los personajes secundarios, en este caso un estadounidense:

“Franco nos conviene mucho. Será un tirano, pero es un gran enemigo de Stalin y eso es lo que importa ahora, ¿no? Mala suerte para los españoles, los sentimos, pero…”

Por supuesto, la autora también narra detalladamente la historia de cada uno de los protagonistas. Podemos seguir la evolución de un niño pobre nacido para malvivir en un pueblo miserable, que consigue transformarse en un diplomático de alto nivel. O viajar con un pobre soldado raso que se va dejando llevar por las órdenes de sus superiores hasta acabar, sin saber muy bien cómo ni por qué,  trabajando como voluntario en un campo de concentración de Estonia. Conoceremos a personajes secundarios de lujo, como Amparo, y en algunos capítulos aparecerán otros muy conocidos como Pilar Primo de Rivera o el presidente Perón. Sin olvidar a la impresionante Clara Stauffer, uno de los pilares más importantes de la novela.

Y me centro tanto en este punto porque en Los pacientes del doctor García los personajes son tan importantes como la trama. Almudena Grandes ha hecho un trabajo excelente retratando la psicología de cada uno, sus luchas internas, sus contradicciones, su evolución, o su forma de adaptarse a la cruda realidad para sobrevivir aun a costa de traicionarse a sí mismos.

“Mientras disparaba sobre aquellas mujeres, le asaltó la certeza de que los judíos de Klooga eran los enemigos más feroces, más despiadados y odiosos a quienes había combatido jamás. Ellos le estaban convirtiendo en asesinos, solo ellos, con su pasividad, con su indolencia, esa inconcebible conformidad con el martirio que no tenía otro objeto, otro fin, que afirmar en su inocencia la culpabilidad de sus verdugos. La pirueta que le permitió transferir su culpabilidad a sus víctimas le deparó una alegría salvaje…

A lo largo de la lectura visitaremos muchos lugares distintos, desde Londres hasta Buenos Aires, pasando por Rusia, por poner solo algunos ejemplos. Y tengo que destacar que el trabajo de documentación que ha realizado la autora es exhaustivo. Se nota mucho en las descripciones, tan bien logradas que parece que realmente estás en mitad de un bosque en Estonia, o refugiado en una trinchera en una calle del Berlín destruído por la bombas. La ambientación está muy cuidada en esta novela, incluyendo expresiones propias de Latinoamérica, palabras en alemán, referencias a determinadas comidas o aromas, y otros ejemplos que realmente te ayudan a entrar en la historia.

Es impresionante cómo Almudena Grandes consigue trasladarte en el tiempo a distintas épocas. Porque saltamos de la guerra a la posguerra, y seguimos la vida de los protagonistas hasta el año 1977, sin que la narración pierda interés en ningún momento. Es necesario hablar de lo que ocurre durante todos esos años para entender el final de la historia, y captar toda la emoción que transmite.

Esta obra está escrita de tal manera que te metes dentro de los personajes, vives lo que ellos están viviendo, te asustas, te indignas, temes por su suerte o deseas que les pase algo malo…Pero lo más inquietante es que incluso los malvados son tan educados, tan maternales, tan amables, tan agradecidos, que cuesta conciliar su comportamiento con la imagen de un asesino despiadado, o de una colaboracionista sin escrúpulos.

Como guinda del pastel tenemos apariciones estelares de personajes que ya conocimos en alguno de los tres libros anteriores, algo que a mí me ha gustado mucho. Especialmente cuando nos hablan de Inés y de Manolita, las protagonistas del primer y el tercer libro de esta saga respectivamente. Y por supuesto, el propio doctor García, que había sido mencionado en el primer libro y ya me caía bien, en esta novela se ha revelado como un personaje tan admirable como parecía, aunque mucho más complejo. Porque algunas de sus acciones son difíciles de entender, y plantean al lector una ambigüedad moral.

En resumen,  Los pacientes del doctor García me parece la novela más perfecta que ha publicado hasta ahora Almudena Grandes, con una técnica literaria excelente. Como en todos sus Episodios de una Guerra Interminable he aprendido cosas muy interesantes que no sabía, y sus capítulos de no ficción son imprescindibles para poder conocer y entender realmente la historia de nuestro país. Por ejemplo, la historia de Norman Bethune, un médico canadiense que salvó muchas vidas de republicanos mediante sus revolucionarias transfusiones de sangre.

A mí personalmente no es el Episodio que más me ha gustado, porque yo prefiero las historias intimistas. Aún así he disfrutado muchísimo con esta lectura, y la recomiendo sin ninguna duda.

¿Qué opináis vosotros? ¿Conocéis este libro? ¿ Lo habéis leído? Espero vuestros comentarios.

Por hoy me despido, nos leemos la próxima semana con otra reseña. Hasta entonces ¡disfrutad de la lectura!

 

2 thoughts on “Los pacientes del doctor García”

  1. Excelente relato, realmente deja con la curiosidad de saber más a cerca de esta historia, me lo voy a recetar como mi siguiente lectura.

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