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Los pacientes del doctor García — Almudena Grandes

Los pacientes del doc­tor Gar­cía es la cuar­ta entre­ga de los Episo­dios de una Guer­ra Inter­minable. Su tra­ma está muy rela­ciona­da con el papel de algunos españoles en la Segun­da Guer­ra Mundi­al, los crim­i­nales nazis y la emi­gración a Argentina.

Esta novela se centra en las historias de tres impostores, cuyas vidas se cruzan de una forma muy curiosa.

Es un rela­to lleno de espías, infil­tra­dos, iden­ti­dades fal­sas y traiciones. Por momen­tos resul­ta con­fu­so, en algunos pár­rafos he tenido que retro­ced­er porque no record­a­ba a qué per­son­aje cor­re­spondía un deter­mi­na­do nom­bre fal­so. Hay acción, hay muertes, muchísi­ma ten­sión y algunos giros de la tra­ma real­mente sorprendentes.

El tema principal de Los pacientes del doctor García es la relación entre el gobierno de Franco y los criminales de guerra nazis.

Hay var­ios capí­tu­los de no fic­ción, que hablan de hechos reales bien doc­u­men­ta­dos. Por ejem­p­lo, la orga­ni­zación de Clara Stauf­fer, que pro­por­ciona­ba, con la con­niven­cia del gob­ier­no español y des­de su sede en Madrid, doc­u­mentación fal­sa, tra­ba­jo y una nue­va vida a asesinos bus­ca­dos por los aliados.

Junto a esta trama principal encontramos otras historias interesantes.

Algu­nas serán deci­si­vas en el desar­rol­lo de la nov­ela. Otras se men­cio­nan sin pro­fun­dizar en ellas.

Hay un capí­tu­lo en el que se habla de la deses­peración de los demócratas españoles. Uno de ellos con­sigu­ió enviar una súpli­ca al pueblo francés, que me emo­cionó mucho al leer­la. Os copio uno de los párrafos:

“No quiero creer que después de hac­er­lo sus gob­ier­nos, los pueb­los tam­bién van a aban­donarnos. Esta­mos ya solos has­ta tal pun­to. Un puña­do con­tinúa luchan­do. Caen todos los días. Daos prisa o lle­garéis demasi­a­do tarde, cuan­do hayamos caí­do todos, uno después de otro, sin esperanza”.

 

Lo más desgarrador es saber que al final nadie ayudó a los españoles.

No solo eso, sino que, como comen­ta otro de los per­son­ajes secundarios:

“Fran­co nos con­viene mucho. Será un tira­no, pero es un gran ene­mi­go de Stal­in y eso es lo que impor­ta aho­ra, ¿no? Mala suerte para los españoles, lo sen­ti­mos, pero…»

Los pacientes del doctor García tiene unos personajes inolvidables.

Podemos seguir la evolu­ción de un niño pobre, naci­do para mal­vivir en un pueblo mis­er­able, que con­sigue trans­for­marse en un diplomáti­co de alto niv­el. O via­jar con un sol­da­do raso que se va dejan­do lle­var por las órdenes de sus supe­ri­ores has­ta acabar, sin saber muy bien cómo ni por qué, tra­ba­jan­do como vol­un­tario en un cam­po de con­cen­tración de Estonia.

En algunos capí­tu­los apare­cen nom­bres muy cono­ci­dos, como Pilar Pri­mo de Rivera o el pres­i­dente Perón. Sin olvi­dar a la impre­sio­n­ante Clara Stauf­fer, uno de los pilares prin­ci­pales de la novela.

En Los pacientes del doc­tor Gar­cía, los per­son­ajes son tan impor­tantes como la tra­ma. Almu­de­na Grandes ha hecho un tra­ba­jo exce­lente retratan­do la psi­cología de cada uno, su evolu­ción y su for­ma de adap­tarse a la real­i­dad para sobrevivir:

“Mien­tras dis­para­ba sobre aque­l­las mujeres, le asaltó la certeza de que los judíos de Klooga eran los ene­mi­gos más fero­ces, más despi­ada­dos y odiosos a quienes había com­bat­i­do jamás. Ellos le esta­ban con­vir­tien­do en asesino, solo ellos, con su pasivi­dad, con su indo­len­cia, esa incon­ce­bible con­formi­dad con el mar­tirio que no tenía otro obje­to, otro fin, que afir­mar en su inocen­cia la cul­pa­bil­i­dad de sus ver­du­gos. La pirue­ta que le per­mi­tió trans­ferir su cul­pa­bil­i­dad a sus víc­ti­mas le deparó una ale­gría salvaje».

Como guin­da del pas­tel ten­emos apari­ciones este­lares de per­son­ajes que ya conoci­mos en alguno de los tres libros ante­ri­ores, algo que a mí me ha gus­ta­do mucho. Espe­cial­mente cuan­do nos hablan de Inés y de Mano­li­ta, las pro­tag­o­nistas del primer y el ter­cer libro de esta saga.

A lo largo de la novela visitaremos muchos lugares distintos.

El tra­ba­jo de doc­u­mentación que ha real­iza­do la auto­ra es exhaus­ti­vo. Se nota mucho en las descrip­ciones, tan bien logradas que parece que real­mente estás en mitad de un bosque en Esto­nia, o refu­gia­do en una trinchera del Berlín destru­i­do por las bombas.

La ambi­entación está muy cuida­da. Incluye expre­siones propias de Lati­noaméri­ca, pal­abras en alemán, ref­er­en­cias a deter­mi­nadas comi­das o aro­mas, y otros ejem­p­los que real­mente te ayu­dan a entrar en la historia.

Me impre­siona la habil­i­dad de esta escrito­ra para ges­tionar el tiem­po de la nar­ración. Suf­rimos la guer­ra, la pos­guer­ra, y seguimos la vida de los pro­tag­o­nistas has­ta 1977, sin que el rela­to pier­da interés en ningún momen­to. Es nece­sario hablar de lo que ocurre durante todos esos años para enten­der el final de la his­to­ria, y cap­tar toda la emo­ción que transmite.

Los pacientes del doctor García me parece la novela más perfecta que ha publicado hasta ahora Almudena Grandes.

Como en todos sus Episo­dios de una Guer­ra Inter­minable, he apren­di­do cosas muy intere­santes que no sabía. Sus capí­tu­los de no fic­ción son impre­scindibles para poder cono­cer y enten­der real­mente a la sociedad españo­la. Por ejem­p­lo, la his­to­ria de Nor­man Bethune, un médi­co cana­di­ense que salvó muchas vidas en el frente, medi­ante sus rev­olu­cionar­ias trans­fu­siones de sangre.

A mí per­sonal­mente no es el Episo­dio que más me ha gus­ta­do, porque yo pre­fiero las his­to­rias intimis­tas. Aún así, he dis­fru­ta­do muchísi­mo con esta lec­tura, y la recomien­do sin ningu­na duda.

¿Qué opináis vosotros? ¿Conocéis este libro? ¿ Lo habéis leí­do? Espero vue­stros comentarios.

Por hoy me despi­do, nos leemos la próx­i­ma sem­ana con otra reseña. Has­ta entonces ¡dis­fru­tad de la lectura!

 

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2 comentarios

  1. Soreletta Normallin Navarro Soreletta Normallin Navarro

    Exce­lente rela­to, real­mente deja con la curiosi­dad de saber más a cer­ca de esta his­to­ria, me lo voy a rec­etar como mi sigu­iente lectura.

    • Flecha-literaria Flecha-literaria

      Muchas gra­cias por comen­tar, espero que te guste la nov­ela tan­to como a mí. Un saludo.

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