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Ritos funerarios — Hannah Kent

Ritos funer­ar­ios es una nov­ela estreme­ce­do­ra, que trans­mite lo dura que era la vida en Islandia en el siglo XIX.

La historia es muy triste.

La pro­tag­on­i­za Agnes, una mujer con­de­na­da a muerte porque ha cometi­do un asesinato.

El gob­ier­no decide que, has­ta que llegue el momen­to de su eje­cu­ción, tra­ba­jará para una famil­ia de granjeros y vivirá con ellos. Nadie está con­forme con esta solu­ción: Agnes preferiría estar en la cár­cel y no ten­er que tra­ba­jar como una escla­va; la famil­ia no quiere con­vivir con una asesina. Pero la decisión es inapelable.

Los personajes de este libro son inolvidables.

Durante la nov­ela leemos los pen­samien­tos de Agnes en primera per­sona. Así podemos sen­tir su miedo, com­par­tir sus recuer­dos y enten­der mejor sus reac­ciones. Ver el mun­do des­de su per­spec­ti­va no siem­pre es agrad­able, porque la vida nun­ca trató bien a esta pobre mujer. Pero sí que es sor­pren­dente, porque nos encon­tramos con una per­sona inteligente y más cul­ta de lo que yo esperaba.

Algu­nas de sus reflex­iones me pare­cen muy bellas:

“Nues­tras lenguas pro­du­jeron desprendimien­tos de tier­ra y quedamos atra­pa­dos entre las gri­etas, entre lo que decíamos y lo que queríamos decir, has­ta que no fuimos capaces de encon­trarnos el uno al otro, has­ta que descon­fi­amos de las pal­abras en nues­tras bocas”.

La voz de Agnes se intercala con la de otro personaje muy especial.

Se tra­ta de Tóti, un joven pár­ro­co encar­ga­do de preparar­la para la muerte, y de rezar con ella por el perdón de sus peca­dos. Es fasci­nante leer el efec­to que tiene Agnes en él. Sobre todo, si tienes en cuen­ta los pre­juicios que los rodean. No solo la religión, sino tam­bién las super­sti­ciones y las sagas tradi­cionales están muy pre­sentes en Ritos funer­ar­ios.

El día a día en la granja está muy bien descrito.

La auto­ra con­sigue hac­er­nos sen­tir lo difí­cil que resul­ta la super­viven­cia en un cli­ma tan extremo. De esta for­ma, logra que las tar­eas más ruti­nar­ias parez­can intere­santes. Por ejem­p­lo, asis­ti­mos a la matan­za, que no es de cer­dos sino de ove­jas. Este capí­tu­lo está nar­ra­do con tan­to detalle que me dio bas­tante asco en algunos momentos.

Hay algu­nas esce­nas que resul­tan muy desagrad­ables, pero son nece­sarias. Sir­ven para hac­er­nos enten­der por qué muchos per­son­ajes se tratan con tan­ta dureza unos a otros. En un entorno tan adver­so, la nat­u­raleza es tu peor ene­mi­go, y se instau­ra la ley del más fuerte.

Las interacciones sociales entre los granjeros y Agnes me parecen muy interesantes.

Al prin­ci­pio, todos tienen miedo, y la tratan con hos­til­i­dad. Pero la con­viven­cia se pro­lon­ga durante meses, y las rela­ciones evolu­cio­nan de for­ma sor­pren­dente. Cada miem­bro de la famil­ia se enfrentará a la situación de dis­tin­ta man­era, y for­jará un vín­cu­lo difer­ente con Agnes.

Hay que ten­er en cuen­ta que la casa es muy pequeña, y fuera hace demasi­a­do frío. Así que a los per­son­ajes no les que­da más reme­dio que pasar mucho tiem­po jun­tos, en la mis­ma habitación. Esa intim­i­dad for­zosa crea una atmós­fera de ten­sión y descon­fi­an­za, que la auto­ra con­sigue trans­mi­tir con mucha fuerza.

El ingrediente fundamental de Ritos funerarios es el misterio.

Durante todo el rela­to, la auto­ra gen­era mucha curiosi­dad en el lec­tor. Nece­si­ta­mos saber qué pasó exac­ta­mente, si es ver­dad o no que Agnes es una asesina, cómo tran­scur­rió ese asesina­to. Pero no lo des­cubrire­mos has­ta el últi­mo capítulo.

Lo más estreme­ce­dor es saber que esta nov­ela está basa­da en hechos reales. Agnes exis­tió de ver­dad, eso hace que el final sea más impac­tante. Yo, cuan­do cer­ré el libro, esta­ba pro­fun­da­mente emo­ciona­da por la historia.

Ritos funerarios es una novela excelente.

Está muy bien escri­ta y ambi­en­ta­da. Además, me ha traslada­do a un país y a una for­ma de vida muy dis­tin­tos de lo que conoz­co, y que merece mucho la pena descubrir.

El esti­lo y la téc­ni­ca lit­er­aria de Han­nah Kent me han cau­ti­va­do, quiero leer más obras suyas. Tam­bién Islandia volverá a mi estantería en el futuro.

La his­to­ria me ha gus­ta­do tan­to que he bus­ca­do más infor­ma­ción, y he encon­tra­do un blog con un artícu­lo que os recomiendo.

¿Qué opináis vosotros? ¿Conocéis este libro? ¿ Lo habéis leí­do? Espero vue­stros comentarios.

Por hoy me despi­do, nos leemos la próx­i­ma sem­ana con otra reseña. Has­ta entonces ¡dis­fru­tad de la lectura!

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2 comentarios

  1. Patricia Sánchez Hernández Patricia Sánchez Hernández

    Muchas gra­cias por tu reseña. Sin desve­lar nada nos mues­tras las joyas que se guardan en la nov­ela y ver­dadera­mente dan ganas de sumer­girse en la lec­tura. Un saludo!

    • Flecha-literaria Flecha-literaria

      Gra­cias a tí por leerme y comen­tar. Espero que te ani­mes a leer la nov­ela y me cuentes si te gustó. Un saludo.

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