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Trumpistas — Fernando Peinado

Trump­is­tas es un análi­sis muy bien doc­u­men­ta­do, que expli­ca cómo es posi­ble que Don­ald Trump resul­tara elegi­do pres­i­dente de Esta­dos Unidos.

El autor recor­rió el país durante meses, asistien­do a sus mítines y entre­vi­s­tan­do a sus votantes. Parte de esas entre­vis­tas están recogi­das en este ensayo, jun­to con algu­nas estadís­ti­cas y opin­iones de exper­tos, que ayu­dan al lec­tor a enten­der mejor la men­tal­i­dad estadounidense.

La megalomanía

Con Trump sucede un fenó­meno pre­ocu­pante, porque algunos de sus seguidores son autén­ti­cos fanáti­cos. Para ellos, el líder es más impor­tante que sus prop­ues­tas. El cul­to a la per­son­al­i­dad es fomen­ta­do por el pres­i­dente, porque es una de las claves de su éxi­to. En el libro se nos habla de un caso real, en el que el entre­vis­ta­do dice textualmente:

“Creeré cualquier cosa que él me diga. Todo lo que sale de su boca es la verdad”.

Los empre­sar­ios ricos y poderosos crit­i­can su fal­ta de clase. Las fig­uras más respetadas de la políti­ca esta­dounidense tam­bién lo rec­haz­an. Él ha equipara­do su condi­ción de mar­gin­a­do al olvi­do que sufre la clase obr­era blan­ca, uti­lizan­do un vocab­u­lario sim­plista y esló­ganes que reducen todo a los buenos y los mal­os, ellos y nosotros.

Así ha con­segui­do intere­sar a per­sonas a las que la políti­ca les resulta­ba abur­ri­da, pero que a él le siguen porque “habla claro”.

La importancia de los medios

Cuan­do pre­sen­tó su can­di­datu­ra, nadie se tomó en serio a Trump. De hecho, muchos humoris­tas lo men­ciona­ban en sus chistes. Pero pron­to aca­paró toda la aten­ción mediáti­ca, pre­cisa­mente por ser tan políti­ca­mente incor­rec­to. Eso le hacía difer­ente de sus com­peti­dores. Las cade­nas de tele­visión notaron ensegui­da que Trump aumenta­ba sus índices de audi­en­cia, así que mostraron en direc­to sus dis­cur­sos, e igno­raron a casi todos los demás candidatos.

Trump ya tenía expe­ri­en­cia en tratar con los medios; como empre­sario había con­segui­do fama y pop­u­lar­i­dad mostran­do su riqueza en revis­tas de esti­lo de vida. Muchos de sus seguidores actuales ya le admira­ban entonces. Pens­a­ban que si había con­segui­do hac­erse rico en los nego­cios, tam­bién con­seguiría hac­er rico al país.

Por otra parte, el pres­i­dente tam­bién se ben­efi­ció del nue­vo entorno mediáti­co, con pági­nas web difun­di­en­do pro­pa­gan­da y noti­cias fal­sas, repeti­das luego en redes sociales.

Los olvidados

Trump hizo cam­paña en pueb­los pequeños y remo­tos, donde nadie record­a­ba haber vis­to nun­ca un mitin políti­co. Con­ven­ció a la gente de que se pre­ocu­pa­ba por ellos, además de lle­var­les espec­tácu­lo y diver­sión. En ese sen­ti­do, su cam­paña parecía un cir­co ambulante.

Se aprovechó prin­ci­pal­mente de esas per­sonas que se sien­ten resen­ti­das porque los habi­tantes de las grandes ciu­dades les igno­ran y no les respetan. La vida de las grandes ciu­dades se ha dis­tan­ci­a­do tan­to de las comu­nidades pequeñas que allí se percibe a los urban­i­tas como extraños. Esta clara brecha cam­po-ciu­dad les hace pen­sar en tér­mi­nos de nosotros frente a ellos.

Otro foco prin­ci­pal de cam­paña fueron las regiones indus­tri­ales, que antigua­mente eran ric­as y poderosas, el motor económi­co del país, pero que aho­ra están en deca­den­cia y sufren una grave cri­sis económi­ca. Para algunos de sus habi­tantes Trump es su últi­ma esperanza:

“Quizás ten­er a un empre­sario como pres­i­dente nos ayu­dará. Quizás este país nece­si­ta ser ges­tion­a­do como un nego­cio y no como una máquina política”.

Los intolerantes

Muchas ideas extrem­is­tas habían sido con­de­nadas y rel­e­gadas a las cloa­cas de inter­net. Pero aho­ra el pres­i­dente las airea públi­ca­mente, las com­parte e inclu­so se enorgul­lece de ellas. No es extraño que todos esos nacional­is­tas opuestos al mul­ti­cul­tur­al­is­mo, los racis­tas, los con­spir­a­noicos islamó­fo­bos y demás gru­pos intol­er­antes le apoyen sin reser­vas. Espe­cial­mente los que están en con­tra de los inmigrantes.

Antigua­mente la may­or parte de los inmi­grantes solían asen­tarse en grandes ciu­dades. Pero en los últi­mos quince años han empeza­do a residir tam­bién en zonas rurales, así que aho­ra, por primera vez, muchos esta­dounidens­es blan­cos tienen veci­nos extran­jeros. Este cam­bio demográ­fi­co ha provo­ca­do malestar en muchos ciu­dadanos. De hecho, una encues­ta real­iza­da en noviem­bre de 2016 indi­ca que, para los votantes de Trump, el grupo más dis­crim­i­na­do en EE.UU son los blancos.

Los resignados

La religión tiene un peso muy impor­tante en la políti­ca esta­dounidense. Este capí­tu­lo demues­tra que muchos evangéli­cos votaron en masa a Trump, a pesar de que sus modales y su dis­cur­so les resulta­ban muy desagrad­ables. Aún así, era preferi­ble votar a un repub­li­cano que a “una social­ista que odia las igle­sias”. Sim­ple­mente, Trump era el mal menor. Al menos parecía pre­ocu­parse por la religión, y tuvo gestos como ele­gir a un juez con­ser­vador para un puesto cru­cial a la hora de decidir sobre el aborto.

Tam­poco se encon­tra­ban cómo­d­os los repub­li­canos de la élite. Por un lado, temen que Trump acabe con el mod­e­lo económi­co que les ha hecho ricos. Tam­poco les gus­ta su esti­lo, ni su pos­tu­ra agre­si­va frente a la inmi­gración. Pero al final deci­dieron votar lo que siem­pre habían vota­do. Aunque no les guste, el nue­vo pres­i­dente es uno de los suyos, y se les parece más que la can­di­da­ta demócrata.

Conclusiones

En esta reseña he hecho un breve resumen de algunos de los pun­tos impor­tantes del libro. Pero hay mucha más infor­ma­ción rel­e­vante en esta obra. A mí lo que más me ha gus­ta­do son las entre­vis­tas, aunque tam­bién las estadís­ti­cas me han resul­ta­do útiles.

Trump­is­tas me parece el libro per­fec­to para quienes nun­ca han leí­do ensayos y quieren ini­cia­rse en este género. Es direc­to, claro y con­ciso, pero apor­ta mucha infor­ma­ción interesante.

Me interesa­ba espe­cial­mente extrap­o­lar lo que he apren­di­do en esta lec­tura a la políti­ca españo­la. Es cier­to que hay algunos ele­men­tos que en España no se dan, como ese carác­ter tan indi­vid­u­al­ista que el libro recal­ca. Pero en líneas gen­erales, creo que la may­or parte de los fac­tores que encum­braron a este pres­i­dente pop­ulista, inmoral y vacío de con­tenido tam­bién se dan en este país.

Por eso recomien­do encar­e­ci­da­mente la lec­tura de este ensayo, pre­cisa­mente en estos tiem­pos en los que la dem­a­gogia y los dis­cur­sos extrem­is­tas están muy pre­sentes en toda la políti­ca euro­pea. Leamos para apren­der a detec­tar las señales pre­ocu­pantes y tomárnoslas en serio.

Que no nos pase como a los esta­dounidens­es, que con­sid­er­a­ban a Trump un chiste y luego se lle­varon una sor­pre­sa cuan­do sal­ió elegi­do. Apren­damos a ver venir lo que no quer­e­mos, para fre­narlo a tiempo.

Trump­is­tas está pub­li­ca­do por la edi­to­r­i­al Fuera de ruta, y como no lo he vis­to en ningu­na libr­ería os dejo su web por si os interesa.

¿Qué opináis vosotros?¿ Conocíais este libro? ¿Os apetece dar­le una opor­tu­nidad? Espero vue­stros comentarios.

Por hoy me despi­do con un abra­zo para todos. Nos leemos en la próx­i­ma entra­da, y has­ta entonces ¡seguid dis­fru­tan­do de la lectura!

 

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