Saltar al contenido

Las palabras rotas — Luis García Montero

Las pal­abras rotas es una lla­ma­da urgente a la con­cien­cia. Este libro es como un espe­jo que refle­ja esas real­i­dades incó­modas que no quer­e­mos afrontar. El autor nos invi­ta a obser­var­las para después reflex­ionar sobre la ver­dad, la bon­dad, nues­tra capaci­dad críti­ca y nues­tra condi­ción de ciudadanos.

Este libro incluye algunos de los mejores poemas del autor.

Pero no es un poe­mario, en real­i­dad hay más pági­nas en prosa que en ver­so. Lo avi­so des­de el prin­ci­pio, porque yo lo com­pré esperan­do una antología de poe­mas, y me sor­prendió encon­trarme este tex­to híbrido.

Una vez aclara­do esto, ten­go que decir que me gus­ta mucho este for­ma­to. En cada capí­tu­lo el autor reflex­iona sobre una pal­abra en con­cre­to, y después añade un poe­ma inspi­ra­do por esa pal­abra. Por ejem­p­lo, la pal­abra Real­i­dad inspiró el poe­ma Mujeres, del que os copio un fragmento:

«Des­de mi asien­to veo a las mujeres,

con los ojos de sueño y la ropa sin brillo,

en bus­ca de su horario de trabajo.

Suben y van dejan­do al descubierto,

en los cristales de la marquesina,

un anun­cio de cuer­pos escogidos

y de ropa interior”.

El eje cen­tral de Las pal­abras rotas es la necesi­dad de recu­per­ar el sen­ti­do de esas pal­abras que hemos llena­do de basura, que están empezan­do a perder su sig­nifi­ca­do: ver­dad, soledad, iden­ti­dad, real­i­dad, bon­dad, pro­gre­so, tiem­po, políti­ca, con­cien­cia, lec­tura y amor.

En palabras del autor, Las palabras rotas es una biografía ética y estética.

Y es cier­to, porque nar­ra episo­dios impor­tantes de su vida, que mar­caron su for­ma de pen­sar y de escribir. Inevitable­mente, esos recuer­dos incluyen algunos momen­tos impor­tantes de la his­to­ria de España, y me ha resul­ta­do muy intere­sante leer cómo el poeta revive y anal­iza esas situa­ciones des­de la per­spec­ti­va actu­al. Tam­bién hay bas­tantes pági­nas ded­i­cadas a la políti­ca, y a su evolu­ción des­de la dic­tadu­ra has­ta la actualidad.

El libro incluye tam­bién un pre­cioso hom­e­na­je, en el poe­ma tit­u­la­do Madre, del que he elegi­do este fragmento:

«Nun­ca guardaste mucho para ti.

Tu tiem­po se senta­ba en nues­tra mesa

y había que par­tir­lo como el pan,

entre tus hijos y tu miedo”.

Además, esta obra incluye abun­dantes ref­er­en­cias a los escritores a los que el autor admi­ra. A lo largo del tex­to encon­traremos estro­fas de las obras de Anto­nio Macha­do, Lor­ca, Cer­nu­da, y otros desta­ca­dos poet­as. Pero tam­bién cita a nov­el­is­tas y ensay­is­tas que yo no conocía, y me apetece descubrir.

Las palabras rotas podría considerarse un ensayo.

Las reflex­iones que con­tiene este libro me han impacta­do pro­fun­da­mente. La lec­tura ha sido lenta, porque cada capí­tu­lo con­tiene fras­es que me oblig­a­ban a deten­erme y reflexionar.

No estoy de acuer­do con todas las ideas del autor, pero todas ellas me pare­cen dig­nas de ser val­o­radas con aten­ción. Me intere­saron espe­cial­mente sus análi­sis sobre qué es y qué sen­ti­do tiene la poesía, y los que hablan de la gran impor­tan­cia del diál­o­go gen­era­cional. Como no puedo pro­fun­dizar en todos, me con­for­maré con la sigu­iente reflexión:

«Los pilo­tos norteam­er­i­canos que bom­bardearon Bag­dad declar­a­ban con una ale­gría infan­til que sus ejer­ci­cios se parecían a un video­juego y que los efec­tos de sus ataques cre­a­ban enormes fue­gos arti­fi­ciales en un cielo noc­turno de ver­be­na. La men­ti­ra no tiene solo aspec­to de rumor o noti­cia fal­sa, sino que además con­siste en susti­tuir el dolor de carne y hue­so de las víc­ti­mas por una real­i­dad vir­tu­al sin sangre”.

El hilo conductor de Las palabras rotas es la poesía.

Los poe­mas de Luis Gar­cía Mon­tero son capaces de com­bi­nar la actu­al­i­dad urbana con la tradi­ción clási­ca, intro­ducien­do ver­sos de otros autores, como Shake­speare o Gar­cila­so de la Vega.

Un ejem­p­lo es el poe­ma tit­u­la­do Gar­cila­so 1991, del que copio un fragmento:

«Mi alma os ha cor­ta­do a su medida,

dice aho­ra el poema,

con pal­abras que fueron escritas en un tiempo

de amores cortesanos.

Y en esta habitación del siglo XX,

muy a finales ya,

preparan­do la clase de mañana,

regre­san las pal­abras sin rumor de caballos,

sin vesti­dos de corte,

sin pala­cios.

Jun­to a Bag­dad heri­do por el fuego,

mi alma te ha cor­ta­do a su medida”.

En Las Pal­abras rotas encon­tramos tam­bién poe­mas intimis­tas, sobre la propia iden­ti­dad; poe­mas reivin­dica­tivos que hablan de políti­ca o de críti­ca social; poe­mas de amor, o de soledad. Todos ellos son hon­estos y expre­san la ver­dad de su autor, su com­pro­miso con la real­i­dad y su deseo de seguir luchan­do por un mun­do mejor. Son, en defin­i­ti­va, su auto­bi­ografía en verso.

Este libro me ha dado mucho más de lo que esperaba.

Por una parte, casi todos los poe­mas me han hecho sen­tir algo, que es lo que yo le pido a la poesía. Hay alguno que no me ha gus­ta­do, pero eso es algo total­mente sub­je­ti­vo, porque reconoz­co que todos tienen gran cal­i­dad lit­er­aria, aunque no hayan conec­ta­do con mi sen­si­bil­i­dad personal.

Por otra parte, las pági­nas de ensayo son una autén­ti­ca mar­avil­la. No solo por lo que cuen­tan, tam­bién por cómo lo cuen­tan. Me encan­ta la for­ma de escribir de este autor, tan hon­es­ta, tan direc­ta, tan cul­ta y llena de citas y men­ciones a otros autores. Mi lista de libros por leer ha aumen­ta­do mucho con todas las recomen­da­ciones inclu­idas en Las pal­abras rotas.

En defin­i­ti­va, os recomien­do muchísi­mo esta lec­tura. Eso sí, tened en cuen­ta que este libro no se puede devo­rar ráp­i­da­mente, y tam­poco es una lec­tura fácil. Os va a requerir esfuer­zo y tiem­po. Pero os prome­to que merece la pena.

No puedo resi­s­tirme a ter­mi­nar con algunos ver­sos de mi poe­ma favorito de este libro. Se tit­u­la El lec­tor, y me gus­ta tan­to que no me can­so de releerlo.

«buro­cráti­cos seres con cartera

que escon­den en su vida rutinaria

un estran­gu­lador,

un resistente

de guer­ras y ciu­dades sometidas

o tal vez un poeta”.

 

Com­párte­lo

2 comentarios

  1. Patricia Patricia

    Gra­cias por acer­carnos ésta obra. Prom­ete pro­fun­di­dad y sabiduría. Un saludo

    • Flecha-literaria Flecha-literaria

      Es una mar­avil­la. Hay que degus­tar­la lenta­mente, es un tex­to pro­fun­do que requiere reflexión,pero merece muchísi­mo la pena dedi­car­le tiem­po. Gra­cias por tu comentario.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *