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Otras maneras de usar la boca — Rupi Kaur

Otras man­eras de usar la boca es un libro de poe­mas estreme­ce­dor. Varias veces tuve que parar de leer para reflex­ionar y asim­i­lar lo que la auto­ra cuen­ta, porque hay mucha ver­dad, pero tam­bién mucho dolor en este libro.

Los poemas se dividen en cuatro bloques temáticos:

El daño.

En estos ver­sos la auto­ra habla de abu­sos sex­u­ales y sexo sin amor, pero tam­bién de las rela­ciones famil­iares tóx­i­cas. Además, reflex­iona sobre el miedo, y sobre qué es la violación.

De ver­dad, qué nece­sario sigue sien­do repe­tir una y otra vez obviedades como esta, porque hay quien se nie­ga a entenderlo:

si una per­sona está tum­ba­da sin hac­er nada

porque no está preparada

o no está de humor

o sim­ple­mente no quiere

y aun así la otra está tenien­do sexo

con su cuerpo

no es amor

es vio­lación. 

El dolor que provo­can esa fal­ta de amor, esa edu­cación tan neg­a­ti­va, ese padre autori­tario y ausente, esa madre ago­ta­da… el dolor es ter­ri­ble. Es el daño:

la úni­ca razón por la que sabes

que sigues viva es

por el peso en tu pecho.

Pero hay esper­an­zas. La segun­da parte de Otras man­eras de usar la boca es mucho más boni­ta y ale­gre, porque habla de

El amor.

Empieza por el amor famil­iar, entre madres e hijos.

no 

no me enam­oraré a

primera vista cuando

nos conoz­camos será amor

a primer recuer­do porque

te he vis­to en los ojos de mi madre

cuan­do me dice que me case con el tipo

de hom­bre en el que quiero que se con­vier­ta mi hijo.

La pro­tag­o­nista de Otras man­eras de usar la boca des­cubre por fin qué son el amor y el deseo. Nos lo cuen­ta con metá­foras muy bel­las, pero sin dejar de reflexionar:

colocó sus manos 

en mi mente

antes de lle­gar hasta

mi cin­tu­ra

mis caderas

o mis labios

Por des­gra­cia, a veces lo bueno se ter­mi­na. Por eso el libro con­tinúa con

La ruptura.

Algo que me gus­ta mucho de Otras man­eras de usar la boca es que es muy real­ista. Este capí­tu­lo, por ejem­p­lo, habla del dolor de la rup­tura, pero tam­bién del deseo de ven­gan­za. Has­ta aho­ra la pro­tag­o­nista ha sido víc­ti­ma, pero en esta parte del libro vemos que ella tam­bién puede ser cruel:

la abu­sa­da 

y la

abu­sado­ra

he sido ambas

La rup­tura con­tiene poe­mas de corazón roto, reflex­iones acer­ca de por qué fra­casó la relación, reproches y lágri­mas. Todos y cada uno de estos poe­mas son bel­los, porque la auto­ra es tan cert­era que sabe escoger la pal­abra que se te va a clavar en el corazón al leerla.

Lo mis­mo sucede con los poe­mas en los que la pro­tag­o­nista empieza a recu­per­arse, como en Lista de tar­eas después de la rup­tura, que me encan­ta. En esta fase se pueden ver con obje­tivi­dad cosas de las que no te das cuen­ta mien­tras estás inm­er­sa en la relación, como expre­san los ver­sos siguientes:

ninguno de los dos es feliz

pero ninguno de los dos quiere irse

así que seguimos rompiéndonos

y llamán­do­lo amor.

La últi­ma parte de Otras man­eras de usar la boca es

La cura.

La pro­tag­o­nista, de nue­vo sola, nos cuen­ta lo que ha apren­di­do de todas estas expe­ri­en­cias. Habla de autoes­ti­ma y soror­i­dad. Habla con emo­ción de las ver­dades que las mujeres ten­emos que apren­der para poder ser ver­dadera­mente felices:

estás acos­tum­bra­da

a co-depen­der 

de gente

para recu­per­ar aquello

que crees que te falta

¿quién te ha engañado

para que creas

que otra persona 

está hecha para completarte

cuan­do lo máx­i­mo que pueden hac­er es complementarte?

De esta parte me gus­tan las reflex­iones acer­ca del cuer­po femeni­no. ¿Por qué no podemos hablar de la regla, o dejarnos cre­cer el pelo de las piernas?

Pero, sobre todo, me que­do con los ver­sos que hablan de la impor­tan­cia de que unas mujeres respe­ten, reconoz­can y cele­bren a otras. Creo que el sigu­iente poe­ma es el que más me gus­ta de todo el libro:

me dices

que no soy como la may­oría de las chicas

algo sobre la frase –algo sobre

que ten­go que ser dis­tin­ta a las mujeres

que llamo her­manas para que me quieran–

me da ganas de escu­pirte en la lengua

como si tuviera que estar orgul­losa de que me escogieras

como si debiera aliviarme que pienses

que soy mejor que ellas. 

Otras man­eras de usar la boca es un libro incó­mo­do, que nos obliga a enfrentarnos a situa­ciones desagrad­ables y a veces uti­liza algu­na pal­abra mal­so­nante. Pero tam­bién es un libro impre­scindible que impacta pro­fun­da­mente a quien lo lee. Si te lle­ga en el momen­to ade­cua­do, si lo lees con aten­ción y actúas en con­se­cuen­cia, puede mar­car un antes y un después en tu vida. En ese sen­ti­do, me recuer­da a los ver­sos de Adri­enne Rich, aunque las dos tienen un esti­lo muy diferente.

¿Qué opináis vosotros? ¿Conocíais a esta auto­ra? ¿La habéis leí­do? ¿Os apetece dar­le una oportunidad?

Por hoy me despi­do con un abra­zo lec­tor para todos. ¡Leed mucho!

 

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2 comentarios

  1. Zoe Zoe

    Muy buen aporte. Gra­cias por compartirlo.

    • Flecha-literaria Flecha-literaria

      Hola Zoe,
      muchas gra­cias a ti por leerme y comen­tar. Un abrazo.

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